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Welyto: el dispositivo creado para que las personas con Alzheimer nunca dejen de sentirse acompañadas

A veces, las grandes ideas nacen de algo tan sencillo como el amor por una persona.

Ese es el caso de José Ropero, un joven sevillano que, con menos de 20 años, ha desarrollado Welyto, un dispositivo inteligente concebido para acompañar y conversar con personas mayores y que puede tener especial utilidad para personas con Alzheimer.

El proyecto nació de una motivación profundamente personal: su abuela. José ha dedicado meses de trabajo a crear una herramienta que permita que ella pueda mantener conversaciones y sentirse acompañada.

Cinco meses de trabajo para hacer realidad un sueño

En un vídeo publicado en sus redes sociales, José presenta Welyto a su abuela y le cuenta que ha pasado cinco meses en China trabajando en el desarrollo del dispositivo.

La reacción de su abuela convierte la presentación tecnológica en un momento especialmente emotivo.

El dispositivo se activa simplemente apoyando la mano sobre él. Inmediatamente, una voz se presenta diciendo: «Hola, soy Welyto, ¿con quién estoy hablando?».

Pero Welyto pretende ser mucho más que un dispositivo que responde a preguntas.

José resume el significado personal de este proyecto con una frase especialmente conmovedora: «Es el proyecto de mi vida con la mujer de mi vida».

Una tecnología pensada para acompañar

Según explica la propia compañía, Welyto está diseñado para escuchar, aprender y buscar activamente la conversación. No se limita a esperar a que la persona le hable, sino que pretende acompañarla, recordar aquello que le cuenta y adaptar sus conversaciones a cada usuario.

Esta característica puede resultar especialmente interesante para personas mayores que viven solas o para aquellas que necesitan estímulos y compañía en su día a día.

En el caso de las personas con Alzheimer, una herramienta de este tipo podría convertirse en un apoyo adicional para favorecer la interacción y mantener conversaciones relacionadas con sus recuerdos, experiencias y vida cotidiana.

Eso sí, es importante entender este tipo de tecnología como una herramienta de acompañamiento y apoyo, y no como un sustituto de la atención profesional, familiar o humana que necesitan las personas con demencia.

Una memoria que guarda lo que le contamos

Una de las características de Welyto es precisamente su capacidad para recordar y almacenar aquello que la persona le cuenta, con el objetivo de utilizar esa información en futuras conversaciones.

Para una persona mayor, poder contar historias, hablar de sus experiencias y sentir que alguien —aunque sea un dispositivo— recuerda lo que ha compartido puede tener un importante componente emocional.

La tecnología, en este caso, busca ponerse al servicio de algo profundamente humano: la necesidad de conversar, ser escuchados y sentirnos acompañados.

Próximamente, a la venta

Welyto prepara próximamente su llegada al público. Según la información facilitada por la compañía, el dispositivo tendrá un precio inicial de 109,95 euros, mientras que el servicio WelytoCare tendrá un coste de 19,99 euros al mes.

La suscripción será necesaria para utilizar el servicio, aunque los dos primeros meses serán gratuitos.

Más allá de sus características técnicas y de su futuro comercial, desde Dime Paliativos queremos poner el foco en algo que nos parece especialmente valioso: la historia que hay detrás de este proyecto.

Un joven que quiso buscar una manera de acompañar a su abuela y que, a partir de ese deseo, ha creado una herramienta que podría ayudar también a muchas otras personas.

Desde Dime Paliativos, nuestro reconocimiento y nuestros aplausos para José Ropero por su iniciativa y por convertir el cariño hacia su abuela en un proyecto con vocación de acompañar a muchas personas más.

Dime Paliativos: acompañar hasta el final, estar cuando más se necesita

Hoy queremos hablar de nosotros. Pero, sobre todo, queremos hablar de lo que hacemos.

Somos casi medio centenar de personas las que formamos Dime Paliativos, una ONG cuyos voluntarios acompañan a personas en situación de final de vida y a sus familias durante uno de los momentos más delicados de sus vidas.

Nuestra labor se desarrolla tanto en los hospitales General, Joan March y Manacor como en domicilios particulares, ofreciendo algo tan sencillo y, al mismo tiempo, tan importante como nuestra presencia: estar, escuchar y acompañar.

8.000 acompañamientos durante 2025

Durante 2025 realizamos alrededor de 8.000 acompañamientos, además de numerosas visitas y acompañamientos directos a pacientes y familiares.

Pero nuestra actividad va mucho más allá del acompañamiento. A lo largo del año organizamos más de 40 actividades, entre ellas formaciones, talleres, conciertos, cinefórums y otros encuentros destinados a sensibilizar, formar y acercar a la sociedad la importancia de los cuidados paliativos y de un final de vida digno y acompañado.

También dimos un paso importante al incorporarnos a #ParaTiPaliativos, una plataforma que reúne a cerca de setenta organizaciones comprometidas con unos mismos valores: la defensa de una atención más humana, cercana y respetuosa durante el final de vida.

Gracias a quienes hacen posible nuestra labor

Todo esto no sería posible sin el apoyo de tantas personas que creen en nuestro trabajo.

Por eso queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento por todas las donaciones recibidas. Cada aportación nos permite mantener y ampliar nuestra labor de acompañamiento y continuar estando al lado de quienes más nos necesitan.

El Jardín del Viento: un espacio para el duelo en el Hospital Joan March

Entre los proyectos que tenemos previstos para este año hay uno especialmente emotivo: la instalación de un Teléfono del Viento en el Hospital Joan March.

La iniciativa tiene su origen en Japón, donde surgió después del devastador tsunami que sufrió el país. Se trata de un teléfono que no está conectado a ninguna línea, pero que ofrece a las personas en duelo un lugar donde hablar con sus seres queridos que ya no están.

Nuestra intención es instalarlo en un pequeño jardín del Hospital Joan March, creando un espacio de recogimiento, catarsis y consuelo para familiares y amigos que están atravesando el duelo por la pérdida de una persona querida o acompañándola durante sus últimos días.

Un pequeño refugio donde poder detenerse, respirar y encontrar algo de sosiego. Un lugar donde levantar un auricular y decir aquello que necesitamos expresar, aunque al otro lado no haya una línea telefónica.

Porque, a veces, necesitamos hablar. Decir lo que sentimos. Recordar. Despedirnos. Y, sobre todo, sentir que todavía podemos dirigir unas palabras a quien amamos.

Ayúdanos a hacerlo realidad

El Jardín del Viento es un proyecto muy especial para Dime Paliativos y queremos invitaros a formar parte de él.

Para nosotros sería muy importante contar con vuestro apoyo económico para poder llevarlo adelante y convertir este proyecto en una realidad para las familias que atraviesan el final de vida y el duelo en el Hospital Joan March.

Podéis colaborar con la cantidad que sintáis y podáis aportar:

IBAN: ES70 2056 0004 4310 0055 1828
Entidad: Colonya, Caixa d’Estalvis de Pollença
Concepto: Donación para el Jardín del Viento, Hospital Joan March

Gracias por ayudarnos a construir un espacio donde el silencio también pueda escuchar.

Gracias por acompañarnos en nuestra labor de acompañar.

Desde Dime Paliativos, infinitas gracias de corazón.

Bailar una vez por semana podría reducir hasta un 76 % el riesgo de demencia

Moverse al ritmo de la música puede aportar mucho más que diversión. Según un estudio publicado en The New England Journal of Medicine, las personas que bailan al menos una vez por semana presentan un 76 % menos de riesgo de desarrollar demencia en comparación con quienes no practican esta actividad.

Este hallazgo procede de una investigación desarrollada por científicos del Colegio de Medicina Albert Einstein, en Nueva York, que durante varias décadas estudió la relación entre diferentes actividades físicas y la salud cognitiva de personas mayores.

El proyecto comenzó a principios de la década de 1980 con la participación de cerca de 500 hombres y mujeres, de entre 75 y 85 años, residentes en el barrio del Bronx. A lo largo de los años, los investigadores realizaron un seguimiento exhaustivo mediante pruebas neuropsicológicas, evaluaciones médicas y cuestionarios sobre sus hábitos de vida y estado de salud.

Los resultados mostraron que, entre las distintas actividades analizadas, el baile era la que se asociaba con una mayor protección frente al deterioro cognitivo.

¿Por qué bailar beneficia al cerebro?

Los especialistas apuntan a que la danza combina múltiples estímulos que favorecen el funcionamiento cerebral. Además del ejercicio físico de tipo aeróbico, bailar exige recordar secuencias de pasos, adaptarse al ritmo de la música, coordinar movimientos, mantener el equilibrio y, en muchas ocasiones, interactuar con otras personas.

Esta combinación de actividad física, estimulación cognitiva y relación social supone un entrenamiento muy completo para el cerebro, favoreciendo funciones como la memoria, la atención, la coordinación y la capacidad para realizar varias tareas de forma simultánea.

Beneficios que van más allá de la salud cerebral

Las ventajas de bailar no terminan ahí. Una revisión científica publicada en 2020, que analizó cerca de una treintena de ensayos clínicos aleatorizados realizados con personas mayores sanas, concluyó que la danza social puede reducir hasta un 37 % el riesgo de caídas, además de mejorar el equilibrio, la coordinación y fortalecer la musculatura y la estructura ósea.

Estos beneficios convierten al baile en una actividad especialmente recomendable para promover un envejecimiento activo, preservar la autonomía y mejorar la calidad de vida.

En Dime Paliativos recordamos que cuidar la salud también pasa por mantener el cuerpo en movimiento, estimular la mente y compartir momentos con otras personas. Y si todo eso ocurre al ritmo de la música, los beneficios pueden ser aún mayores.

El teléfono del viento: un espacio para decir lo que quedó pendiente

Una cabina telefónica sin línea, pero llena de escucha. El «teléfono del viento» se ha convertido en un símbolo de consuelo para miles de personas que necesitan expresar lo que no pudieron decir a un ser querido antes de su partida.

A veces, el duelo deja palabras sin pronunciar. Conversaciones que nunca llegaron a producirse, despedidas incompletas o sentimientos que permanecen guardados. Con esa necesidad nació el conocido como el teléfono del viento, una sencilla cabina telefónica que, aunque no está conectada a ninguna línea, ofrece un espacio simbólico para hablar con quienes ya no están.

La iniciativa surgió en Japón de la mano de Itaru Sasaki, quien en 2010, tras la muerte de un primo muy cercano, sintió la necesidad de expresar todo aquello que nunca había podido decirle en vida. Para ello instaló en el jardín de su casa una antigua cabina de cristal con un teléfono de rueda y una libreta donde los visitantes podían dejar sus pensamientos por escrito.

Sasaki la llamó el teléfono del viento porque las palabras pronunciadas allí no viajaban a través de cables, sino que quedaban suspendidas en el aire, llevadas simbólicamente por la brisa hacia un destino desconocido. Un gesto sencillo, pero profundamente reparador para quien necesita poner voz al dolor, al amor o a la ausencia.

Lo que comenzó como un acto íntimo adquirió una dimensión inesperada un año después. En 2011, el devastador tsunami que asoló la costa japonesa golpeó con especial dureza la localidad de Otsuchi, donde vive Sasaki. Las olas, de hasta diez metros de altura, arrasaron el municipio y en apenas unos minutos falleció cerca del diez por ciento de su población.

Ante una tragedia de semejante magnitud, Sasaki decidió abrir las puertas de su jardín para que cualquier persona pudiera utilizar el teléfono como un ritual de despedida. Allí, familiares y amigos encontraban un lugar donde expresar el dolor, compartir recuerdos o decir aquello que había quedado pendiente, favoreciendo así el proceso de duelo.

Desde entonces, cerca de 50.000 personas han visitado el teléfono del viento de Otsuchi. Su historia ha trascendido fronteras y la iniciativa se ha replicado en numerosos países, convirtiéndose en un símbolo universal del poder sanador de la palabra y de la necesidad de mantener vivos los vínculos afectivos incluso después de la pérdida.

El teléfono del viento no tiene línea telefónica. Sin embargo, para quienes atraviesan un duelo, puede convertirse en un puente hacia la memoria, el amor y la despedida. Porque, a veces, decir en voz alta aquello que quedó pendiente también forma parte del camino para aprender a convivir con la ausencia.

El Observatorio Global ATLANTES impulsa una nueva mirada sobre los cuidados paliativos

Los cuidados paliativos continúan ganando visibilidad y reconocimiento a nivel internacional. Aunque todavía queda camino por recorrer para garantizar que todas las personas puedan acceder a una atención integral al final de la vida, cada vez son más las iniciativas que trabajan para promover una cultura basada en la dignidad, la compasión y el acompañamiento. Un ejemplo de este avance es el Observatorio Global de Cuidados Paliativos ATLANTES, un referente internacional que desde 2022 es uno de los cinco centros colaboradores de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en esta materia, junto a instituciones de Reino Unido, Rusia, India y Corea del Sur.

El principal objetivo del Observatorio ATLANTES es fomentar una visión positiva de los cuidados paliativos tanto en el ámbito sanitario como en la sociedad. A través de la investigación, la formación y la divulgación científica, impulsa un modelo de atención centrado en la persona, que reconoce la importancia de aliviar el sufrimiento y acompañar a los pacientes con enfermedades avanzadas o terminales desde una perspectiva integral. Su trabajo pone el foco no solo en el control de los síntomas físicos, sino también en las necesidades emocionales, sociales y espirituales de cada persona y su familia.

Este grupo de investigación forma parte del Instituto de Investigación Sanitaria de Navarra (IdiSNA) y desarrolla su actividad en el marco de la Universidad de Navarra, donde la Medicina Paliativa constituye una de las líneas estratégicas de investigación de mayor impacto. La institución apuesta por generar conocimiento que contribuya a mejorar la atención al final de la vida y a sensibilizar tanto a los profesionales sanitarios como a la ciudadanía sobre el valor profundamente humano de los cuidados paliativos.

Entre las iniciativas más recientes del Observatorio destaca la celebración de un programa internacional de formación de verano en asistencia y cuidados paliativos, en el que participaron profesionales procedentes de trece países. Este tipo de encuentros favorecen el intercambio de experiencias, la actualización de conocimientos y la creación de redes de colaboración entre especialistas de todo el mundo. Desde ONG Dime Paliativos celebramos y apoyamos iniciativas como esta, que contribuyen a construir una sociedad más consciente, más compasiva y más comprometida con el derecho de todas las personas a recibir unos cuidados paliativos de calidad.

Un velorio en vida para celebrar los recuerdos: la emotiva despedida de Tiago Pitthan

Las redes sociales han dado a conocer en los últimos días la conmovedora historia de Tiago Pitthan, un abogado de Campo Grande (Brasil) que, tras recibir un diagnóstico de cáncer terminal, decidió despedirse de sus seres queridos de una manera poco habitual: organizando su propio velorio en vida. Antes de fallecer, Tiago compartió un mensaje en sus redes sociales en el que explicaba la reflexión que le llevó a tomar esta decisión, generando una profunda conversación sobre la importancia de expresar el cariño y compartir los momentos significativos antes de que sea demasiado tarde.

La idea surgió cuando asistió al funeral de su padre, poco tiempo después de conocer su enfermedad. Durante aquel encuentro observó que, pese al dolor de la pérdida, familiares y amigos recordaban con alegría anécdotas, cantaban, reían y celebraban la vida de quien ya no estaba. Aquella experiencia le hizo pensar que su padre habría disfrutado enormemente de ese homenaje si hubiera podido vivirlo. «Papá debería estar aquí disfrutando este momento tan mágico. A mí no me pasará lo mismo que a él», escribió en su publicación.

Con ese convencimiento, Tiago decidió reunir a las personas más importantes de su vida antes de partir. Quiso escuchar de primera mano sus palabras, compartir abrazos, risas y recuerdos, y agradecer el cariño recibido durante toda su vida. Su gesto ha sido interpretado por muchas personas como una invitación a vivir el presente, a expresar el amor sin esperar a una despedida definitiva y a entender que hablar sobre el final de la vida también puede ser un acto de esperanza y de gratitud.

Historias como la de Tiago recuerdan la importancia de los cuidados paliativos y del acompañamiento emocional en las etapas finales de la vida. Poder hablar abiertamente de los deseos, despedirse de quienes queremos y compartir momentos de calidad puede aportar serenidad tanto a las personas enfermas como a sus familias. En ONG Dime Paliativos defendemos una atención centrada en la persona, donde el bienestar, la dignidad y el acompañamiento son pilares fundamentales para que nadie tenga que recorrer este camino en soledad.

La Asociación Española Contra el Cáncer busca jóvenes voluntarios para acompañar a pacientes oncológicos

La Asociación Española Contra el Cáncer ha puesto en marcha una nueva campaña de voluntariado para incorporar a jóvenes que deseen acompañar a pacientes con cáncer ingresados en hospitales de Sevilla durante los meses de verano.

La iniciativa se desarrollará en los hospitales de Osuna, Valme y Virgen Macarena, con el objetivo de garantizar que las personas con cáncer y sus familiares continúen recibiendo apoyo y compañía en una época del año en la que, debido a las vacaciones, la presencia de familiares y allegados suele reducirse.

El acompañamiento es una parte esencial de la atención integral a las personas que atraviesan un proceso de enfermedad. La presencia de voluntarios contribuye a aliviar la soledad, ofrecer apoyo emocional y mejorar la experiencia de pacientes y familiares durante la estancia hospitalaria.

Las personas interesadas en formar parte de este programa de voluntariado pueden obtener más información a través de la web de la Asociación Española Contra el Cáncer, llamando al teléfono gratuito 900 100 036 o consultando el perfil oficial de la entidad en Instagram: @contraelcancer.es.

Fina García: una despedida que nos recuerda el valor de vivir hasta el final

La historia de Fina García Ortiz, una maestra sevillana de 27 años que recibe cuidados paliativos tras convivir durante cuatro años con un cáncer, ha conmovido a miles de personas dentro y fuera de España. Su emotivo mensaje de despedida, publicado en sus redes sociales, ha superado los dos millones de visualizaciones y se ha convertido en un testimonio sobre el valor de la vida, el amor y la importancia de despedirse.

«Mis ganas ganan, pero esta vez el cáncer ha vuelto a ganar«, escribe Fina al comienzo de un mensaje que, lejos de centrarse en la enfermedad, invita a celebrar todo lo vivido.

«Siento que toca pasarme por aquí para despedirme, porque esto es un regalo que a mí me ha brindado la vida: prepararme para la siguiente. Y también poder despedirme de todo lo que me queda aquí terrenal y subir a lo espiritual, con Dios, con la energía, con lo que cada uno crea«, comparte en una reflexión que ha emocionado a millones de personas.

Hace apenas unos días, la Fundación Ambulancia del Deseo, un proyecto impulsado por voluntarios del 061 que ayuda a personas al final de la vida a cumplir un último deseo, hizo posible que Fina regresara a la playa de La Antilla (Huelva), un lugar muy especial por los recuerdos familiares que guarda.

Durante ese viaje estuvo acompañada por su hermana y por Alicia, una enfermera con quien compartió conversaciones, recuerdos, risas y momentos de profunda conexión. Una experiencia que pone de manifiesto el enorme valor de acompañar a las personas cuando el tiempo se vuelve especialmente significativo.

En su publicación, Fina reflexiona sobre la felicidad y recuerda que muchas veces somos felices cuando revivimos los momentos compartidos. Agradece cada experiencia, cada abrazo, cada persona que ha formado parte de su camino y el amor recibido, del que asegura que ha transformado por completo su vida.

Su mayor deseo es dejar huella en quienes la rodean. Consciente de que el tiempo es limitado, lanza un mensaje que invita a vivir con autenticidad y sin miedo a expresar lo que sentimos:

«No tengáis miedo a decir nada.»

Historias como la de Fina nos recuerdan que los cuidados paliativos no hablan únicamente de enfermedad, sino también de dignidad, acompañamiento y calidad de vida. Permiten que las personas puedan cumplir deseos, compartir momentos con sus seres queridos, expresar sus emociones y despedirse de la vida de acuerdo con sus valores y deseos.

Su testimonio deja una enseñanza que trasciende cualquier diagnóstico: vivir plenamente también significa poder despedirse con amor, gratitud y paz.

"La Ambulancia del Sueño": una iniciativa para cumplir los deseos de pacientes al final de la vida

El Servicio de Salud de las Islas Baleares, dependiente de la Conselleria de Salut, ha puesto en marcha una iniciativa profundamente humana que permitirá hacer realidad los deseos de personas que se encuentran en la etapa final de la vida.

El proyecto, denominado «La Ambulancia del Sueño», está dirigido a pacientes en situación de final de vida, tanto en su domicilio como ingresados en unidades de cuidados intensivos, plantas de hospitalización o centros sociosanitarios. Su objetivo es ofrecerles la oportunidad de cumplir un sueño o un deseo pendiente que requiera apoyo asistencial para poder llevarse a cabo.

La iniciativa fue presentada recientemente por la consellera de Salud, Manuela García, acompañada por Javier Ureña, director general del Servicio de Salud de las Islas Baleares; Eloy Villalba, gerente del SAMU 061, y Gabriel Rojo, subdirector de Humanización.

Las solicitudes podrán gestionarse a través del Servicio de Atención al Usuario de cada hospital. Posteriormente, el SAMU 061 será el encargado de coordinar todos los recursos necesarios para hacer posible el deseo del paciente, garantizando en todo momento la asistencia sanitaria y el cumplimiento de los protocolos establecidos.

Desde DIME Cuidados Paliativos celebramos iniciativas como esta, que ponen de manifiesto la importancia de una atención centrada en la persona. Humanizar los cuidados también significa escuchar los deseos, respetar la historia de vida de cada paciente y contribuir a que sus últimos momentos estén marcados por la dignidad, la ilusión y el acompañamiento.

Nuestra enhorabuena a todos los profesionales e instituciones que han hecho posible este proyecto, un ejemplo de cómo la sanidad puede seguir avanzando también desde la empatía y la humanidad.

Cala Nova Cancer Care Charity renueva su apoyo a DIME con una donación de 3.000 euros

Desde DIME Cuidados Paliativos queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a Cala Nova Cancer Care Charity, que un año más ha demostrado su compromiso con nuestra labor mediante una generosa donación de 3.000 euros.

La entrega del cheque tuvo lugar en un encuentro en el que Ana Lise Chapell Sjögren y Angela McGrath, en representación de la asociación, hicieron entrega de la donación a Marie Timlin y Loren Marian, presidenta y vicepresidente de DIME, respectivamente.

Esta aportación supone un importante respaldo para nuestra actividad diaria y nos permite seguir acompañando a personas que se encuentran en la etapa final de la vida y a sus familias. Como ONG sin ánimo de lucro, desarrollamos nuestro programa de voluntariado en los hospitales Joan March, de Manacor, y Hospital General de Palma, una labor que solo es posible gracias al apoyo de entidades colaboradoras, socios y personas comprometidas con nuestra misión.

En nombre de todo el equipo de DIME, queremos trasladar nuestro más profundo agradecimiento a Cala Nova Cancer Care Charity por su confianza y solidaridad. Gestos como este hacen posible que sigamos ofreciendo acompañamiento, escucha y apoyo a quienes más lo necesitan.

¡Gracias, de corazón, por caminar junto a nosotros un año más!

Ana Lise Chapell Sjögren y Angela McGrath entregaron el cheque a Marie Timlin y Loren Marian.

DIME recibe el apoyo de Caixa Colonya para seguir acompañando a personas en cuidados paliativos aquí

Juanjo Caldes y Esther Luna, de Relaciones Institucionales de Caixa Colonya, junto a Dunia Patak y Loren Marian de Dime Paliativos.

DIME Cuidados Paliativos ha sido una de las entidades beneficiarias de las subvenciones concedidas por Caixa Colonya, un respaldo que nos permitirá continuar desarrollando nuestra labor de acompañamiento a personas en situación de final de vida y a sus familias.

El acto de entrega tuvo lugar el pasado miércoles en S’Hort Tancat de Casa Esment (Amadip), donde Josep Cifre, presidente de Caixa Colonya, presentó la Memoria 2026 de la entidad e hizo entrega oficial de las ayudas a las organizaciones seleccionadas.

En la fotografía principal aparecen Juanjo Caldés y Esther Luna, del departamento de Relaciones Institucionales de Caixa Colonya, junto a Dunia Patak y Loren Marian, en representación de DIME Cuidados Paliativos.

Desde DIME queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a Caixa Colonya por la confianza depositada en nuestro proyecto y por su compromiso con las entidades sociales de Mallorca. El apoyo de instituciones como esta resulta fundamental para que podamos seguir ofreciendo acompañamiento, escucha y cercanía a quienes más lo necesitan.

Gracias, Caixa Colonya, por caminar a nuestro lado y contribuir a que nuestra labor sea posible.

Una UCI al aire libre: una iniciativa que apuesta por el bienestar de pacientes y familias

El King’s College Hospital de Londres ha puesto en marcha una innovadora iniciativa que sitúa el bienestar de las personas en el centro de la atención sanitaria: la primera Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) al aire libre del Reino Unido.

Inaugurado el pasado mes de mayo, este nuevo espacio se encuentra en la terraza del hospital y cuenta, por el momento, con capacidad para seis pacientes de cuidados intensivos. Todos ellos permanecen conectados a los monitores, respiradores y equipos de soporte vital necesarios, pero pueden beneficiarse de un entorno abierto, con luz natural y aire libre, sin que ello suponga interrumpir su tratamiento.

Según ha explicado Tom Best, director clínico de la UCI, la evidencia científica indica que el contacto con la naturaleza puede contribuir a reducir el delirio, favorecer la recuperación y mejorar el estado de ánimo tanto de los pacientes como de sus familiares.

En DIME Cuidados Paliativos compartimos la importancia de promover una atención centrada en la persona, en la que el entorno, el acompañamiento y el bienestar emocional formen parte del cuidado. Iniciativas como esta muestran cómo la innovación también puede consistir en humanizar los espacios sanitarios y ofrecer experiencias que contribuyan a una mejor calidad de vida durante la enfermedad.