¿Quién da? ¿Quién recibe?

Dar parte de nuestro tiempo libre es muy valioso en éste mundo tan estresado ¿Pero no es más valioso el tiempo de los enfermos cuando se cuenta en horas, días o meses? Ya por esto, les estamos agradecidos.

Dar parte de su tiempo libre no basta para un voluntario que acompaña a pacientes y familiares en el último tramo de la vida. Hace falta escucha empática, cariño, compasión, comprensión, compromiso… para atender el sufrimiento que se manifiesta en la fase terminal de una enfermedad crónica.

A lo largo de mis años de voluntariado, mi vida se cruzó con la de Juan, Isabel, Jaime, Hannelore, Paco, Rosa, Daniel, Antonia, Adela… Y muchos más. Me ha enriquecido el relato de sus vidas, a veces humildes, pero repletas de sabiduría, con sus alegrías, sus logros, pero también sus dudas, sus luchas y sus lágrimas. No olvidaré nunca estas lecciones de vida. Y gracias por la confianza que me habéis brindado para compartir parte de vuestra vida conmigo.

¿Quién da? ¿Quién recibe?

L’essentiel est invisible pour les yeux, on ne voit bien qu’avec le cœur” (Lo esencial es invisible a los ojos, solo se ve bien con el corazón) Saint-Exupéry