Angelines era una paciente que ya murió. Le gustaba hablar, cuando podía, especialmente con Catalina y a ella le escribió un poema que no llegó a terminar. Pasados unos días de su muerte, su hijo le trajo el escrito de puño y letra a Catalina. Aquí ponemos que había escrito:

Catalina, avecilla de la música sin par,

Ya que sus cualidades nos despejan al pasar,

Por este jardín interno que lleva al transportar,

Y derramarlo en el momento en que conmigo está.

Es única como persona,

Ya sabe también estar,

Respetando los momentos y las pausas al llegar.

Es directa, noble y sincera, como creo que se debería ser,

Pues lo contrario equivoca y equivoca a personas…

(aquí ya estaba cansada para continuar…)